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UNION SAFA advierte del impacto del juego en menores y reclaman atención específica para mujeres con problemas de adicción.

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El número de personas drogodependientes atendidas en el Centro ‘Siloé’ no ha decrecido a pesar de la pandemia

06.04.2021 12:55

Buenos dias !!!!

Hoy nuestras compañeras del Centro Siloe de Caritas Diocesana de Ciuda Real, nos cuentan, como a pesar de la Pandemia provocada por la COVID 19, el numero de personas con problemas de adiccion no ha decrecido.

La directora del Centro ‘Siloé’, María Auxiliadora Fernández, explica que uno de los apartados que hay dentro del programa es el tratamiento ambulatorio, donde se atienden a unas 120 personas y en donde cada día “se acercan por el centro unas 40 o 50 personas que vienen a tomarse la medicación, a tomarse la metadona, a ducharse o a que se les lave la ropa”. En esta línea quiere dejar claro que «en todo momento se trata de evitar el fomento de la mendicidad y la dependencia”.Pero el programa de tratamiento ambulatorio que presta Cáritas también contempla el acompañamiento a los servicios médicos, sociales o jurídicos de las personas drogodependientes, siempre que sea necesario. Se trata, en definitiva, de “intentar que estas personas puedan dar pequeños pasos para dignificar sus vidas, porque la mayoría de ellos viven en la calle y se encuentran muy rotas a nivel físico y psicológico ya que llevan durante mucho tiempo consumiendo drogas, llevan, en algunos casos, muchos años de prisión y de mala adhesión al tratamiento”, según indica Fernández, para quien “desde el Centro ‘Siloé’ entendemos que la adicción a la droga es una enfermedad crónica. Y cuando se dan una serie de circunstancias no se puede ir a por todas, sino que hay que ir minimizando las consecuencias del consumo, que es lo que se llama reducción del daño. Y ya no es solo importante el tema de la desintoxicación, sino también el de la deshabituación, pues no es solo dejar el consumo de las drogas, sino también todo lo que envuelve a ese consumo, es decir, ambientes, amistades, etc.”.En los programas que llevan a cabo desde el Centro ‘Siloé’ se trabaja en «coordinación directa» con la Unidad de Conductas Adictivas (UCA) pertenecientes al Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM). «La coordinación es muy fluida y tenemos reuniones para coordinar casos. De hecho, en la UCA es desde donde pautan la medicación y la metadona, además de disponer de especialistas en salud mental y en medicina interna, porque la mayoría de las personas drogodependientes están muy tocadas y rotas”, aclara la directora de ‘Siloé’.

Tratamiento residencial

El programa de tratamiento terapéutico educativo para adicciones incluye también un tratamiento residencial donde conviven varias personas durante las 24 horas del día. A este respecto, conviene resaltar que con la llegada del estado de alarma en marzo de 2020 se presentó un problema añadido para Cáritas que podría poner en riesgo la convivencia y la recuperación. Y es que, en ese momento, el centro residencial de ‘Siloé’, donde varias personas seguían un proceso contra la drogodependencia, se encontraba en medio de Ciudad Real dentro de un piso que no contaba con espacios abiertos, algo que iba en contra de las recomendaciones sanitarias establecidas como consecuencias del coronavirus. Por tanto, el mismo día que comenzó el primer estado de alarma, el 14 de marzo, los usuarios del centro residencial ‘Siloé’ se trasladaron hasta la Huerta de Carmela, un lugar cedido por el Obispado que cuenta con espacios abiertos y en donde las personas pueden continuar con su recuperación.

Dentro de este espacio conviven durante las 24 horas del día (mañana, tarde y noche) un total de nueve personas. “Y allí permanecen el tiempo que necesiten, aunque no queremos que la estancia se alargue más de dos años”, indica María Auxiliadora Fernández, quien añade que “también tenemos una plaza para que cada semana venga hasta la huerta de Carmela, para disfrutar de su permiso penitenciario, un preso en segundo grado del centro penitenciario de Herrera de La Mancha o desde la cárcel de Alcázar de San Juan”.

“El tratamiento que se les presta en el centro residencial es más intenso, porque además de la terapia individual que se realiza con cada persona, también está la terapia grupal con talleres, el tratamiento con la medicación, etc.”.

Preparación de la vida en libertad de los presos

Otro apartado dentro del programa de tratamiento terapéutico educativo para adicciones de Cáritas consiste en la preparación para la vida en libertad de los presos de las cárceles de Herrera de La Mancha y Alcázar de San Juan.

En este sentido, María Auxiliadora Fernández indica que “un día a la semana vamos otra compañera y yo hasta la cárcel de Herrera de La Mancha para impartir un programa de preparación para la vida en libertad. El mundo de la cárcel es un mundo olvidado socialmente y que no se acaba de entender. Pero cuando te pones junto a la persona que está en prisión y escuchas su vida, te cambian todos los esquemas”.

Equipo de profesionales

El equipo de profesionales que trabaja en el centro ‘Siloé’, y que forma parte del programa de tratamiento terapéutico educativo para las adicciones, está formado por 11 personas entre los que se encuentran trabajadores sociales, educadores sociales, psicólogas y la directora del centro de ‘Siloé’ de Ciudad Real, María Auxiliadora Fernández, que, tal y como ella misma explica “además de educadora social soy voluntaria y enfermera”. Y es que “al tratarse de un centro sociosanitario se necesita de una enfermera para poder administrar la medicación”.

Impacto de la pandemia

Como ha sucedido en otro sectores de la sociedad, la pandemia también ha afectado a los voluntarios que desarrollan su labor en el centro ‘Siloé’ y cuyo número se ha visto mermado considerablemente por el coronavirus, al pasar de los “40 que teníamos a los poco más de 18 o 20”, según apunta Fernández, aunque considera como algo «normal» el hecho de que el número de voluntarios haya dismunido  ya que «algunas personas tienen ya una determinada edad y cada cual tiene sus circunstancias”.

Pese a ello, y a pesar de la dificultad añadida que ha traído consigo la aparición de la Covid-19, el número de personas atendidas en el centro ‘Siloé’ no ha disminuido, sino “todo lo contrario”. En este sentido, la directora, María Auxiliadora Fernández, explica como actualmente dentro del programa de tratamiento ambulatorio “tenemos registradas a unas cien o ciento quince personas” a las que hay que añadir a las que se encuentran en la huerta de Carmela”.

“Lo que si hemos visto es que desde que comenzó la pandemia muchas personas vienen hasta nuestro centro a pesar de no tener problemas de adicción. Y es que la situación de pobreza se ha extendido escandalosamente entre la población. En esos casos determinados, nosotros los derivamos a Cáritas Interparroquial de Ciudad Real para que actúen de la manera más adecuada, pues nosotros no podemos hacerlo ya que somos un centro específico de tratamiento”.

Contagios

Como si de un milagro se tratase, Fernández explica como durante toda la pandemia, “y a pesar de que las personas con las que trabajamos a nivel ambulatorio están muy rotas y, en algunos de los casos, viven en condiciones infrahumanas, tanto el personal técnico como los voluntarios y la gente a la que atendemos nos hemos ido escapando de contagiarnos por coronavirus”.

Centro de Día

Otra de las consecuencias que ha provocado la aparición de la Covid-19 ha sido que desde el Centro ‘Siloé’ “no podamos seguir prestando el servicio de Centro de Día, al que venían personas desde las 10 de la mañana hasta las 7 de la tarde para seguir un tratamiento más intensivo del que se realiza dentro del programa de tratamiento ambulatorio”, aclara ´María Auxiliadora Fernández.

Por este motivo, Fernández sueña cada día “con que pronto podamos tener un centro nuevo donde atender tanto el tratamiento ambulatorio como el tratamiento interno y residencial”. Desde su punto de vista “la sociedad y las administraciones sanitarias deberían apostar por este modelo de intervención y de programas”, al advertir que la pandemia también “va a generar que se produzca un aumento en el consumo de drogas”. El problema sigue estando en la falta de recursos económicos para poder poner en marcha el nuevo centro. Y es que actualmente la mayor parte de los recursos económicos que gestiona el Centro ‘Siloé’ para poder desarrollar sus programas proceden de Cáritas, aunque también reciben una aportación económica del Plan Regional de Castilla-La Mancha de Drogodependencias y otras Adicciones (puesto en marcha por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha), de la Diputación provincial de Ciudad Real y de alguna entidad privada.

Desde Union SAFA, y a traves de nuestro Servicio Juridico y Social os damos la enhorabuena por la gran labor que realizais y por contar siempre con nosotros, a traves de nuestro servicio, a contribuier en el proceso de normalizacion de todas aquellas personas y sus familias que sufren el problema de las adicciones y sus consecuencias.

FELICIDADES!