Repensando los derechos en las políticas de justicia y drogas
La XXI Jornada Anual de la Federació Catalana de Drogodependències concreta sus reclamaciones en dos demandas: crear un servicio de asesoramiento especializado en los juzgados y aplicar de forma efectiva las alternativas a la prisión que ya prevén el Código Penal y el Reglamento Penitenciario.
La Federació Catalana de Drogodependències i altres addiccions (FCD) celebró el pasado 29 de octubre su XXI Jornada Anual en el Palau Macaya de Barcelona bajo el lema «Repensando los derechos en las políticas de justicia y drogas. Otra justicia, menos punitiva y más reparadora, es posible». El encuentro reunió a representantes de los ámbitos judicial, penitenciario, sanitario y social, profesionales de la red de atención a las adicciones, entidades, familias y personas con experiencia propia.
Entre las intervenciones, la abogada Juana de la Rosa Calero defendió la necesidad de incorporar las circunstancias personales y psicosociales a las decisiones judiciales; la exalcaldesa de Madrid Manuela Carmena presentó la experiencia del Servicio de Asesoramiento e Información en Adicciones en el Ámbito de la Justicia (SAJIAD), y la magistrada Carmen Guil reflexionó sobre los retos que plantean las adicciones y los nuevos patrones de consumo en el ámbito judicial. La jornada se cerró con un reconocimiento al Dr. Joan Colom, exsubdirector general de Adicciones de la Generalitat de Catalunya.
Cinco obstáculos
La jornada identificó varios puntos débiles en la respuesta a las personas con adicciones que entran en contacto con el sistema judicial:
- Falta de detección desde el inicio del procedimiento. Las adicciones, los problemas de salud mental, las discapacidades no diagnosticadas, la violencia machista o la pobreza no siempre se tienen en cuenta. La FCD propone recoger esta información desde el momento de la detención y trasladarla a los operadores jurídicos mediante informes sociales y valoraciones especializadas.
- Falta de formación de jueces, fiscales, abogados y forenses en adicciones, salud mental y vulnerabilidad social.
- Insuficiencia de medidas alternativas a la prisión. Se reclama priorizar el tratamiento comunitario, las penas alternativas, la mediación penal y la justicia restaurativa.
- Escasez de recursos especializados en las prisiones. La privación de libertad no debería suponer la pérdida de derechos ni la interrupción de la atención: acceso a tratamiento, reducción de daños, prevención de sobredosis y formación profesional.
- Falta de continuidad asistencial al salir de prisión, un momento clave para prevenir recaídas y situaciones de desprotección.
Dos demandas concretas
La FCD traduce este diagnóstico en dos peticiones. La primera, crear en Cataluña un servicio interdisciplinar inspirado en el SAJIAD madrileño, que atienda a las personas detenidas, identifique posibles consumos problemáticos, elabore valoraciones para los juzgados y facilite el acceso a tratamientos y medidas alternativas.
La segunda, aplicar de forma efectiva herramientas que ya existen. El Código Penal permite suspender la ejecución de penas cuando el delito se cometió a causa de una drogodependencia y la persona acredita estar deshabituada o en tratamiento (artículos 80.5 y 87). El Reglamento Penitenciario, por su parte, contempla modelos de cumplimiento flexibles (artículo 100.2) y el tratamiento en centros de deshabituación fuera de prisión (artículo 182). Según la federación, su uso real depende de que haya formación, informes especializados y coordinación entre justicia, sistema penitenciario, sanidad y servicios sociales.
La FCD reivindica además el papel de las entidades del tercer sector no como meros recursos de derivación, sino como agentes que deben participar en el diseño de las políticas, y la necesidad de escuchar a las personas afectadas y sus familias como interlocutoras con voz propia. La federación añade un argumento de eficiencia: priorizar prevención, tratamiento y alternativas a la prisión puede evitar intervenciones más costosas y contribuir a reducir la reincidencia.
Fuente: lasdrogas.info
